


Jaime José Cayetano Alfonso, conocido con el sobrenombre de Jaime “El Barbudo” nació un 26 de octubre de 1783, en Crevillent, hijo de Jaime Alfonso Juan y de María Antonia Juan Carrillo.
Jaume el Barbut, es un famoso bandolero del siglo XIX, época en la que el bandolerismo tuvo su máximo apogeo, convirtiéndose en un elemento fundamental en la guerra contra los franceses.
Viviendo en la vecina localidad de Catral, sucedió el hecho que desencadenó su futura actividad delictiva , uno de los bandidos de la zona , conocido como “el zurdo”, intentó robar en la finca que cuidaba Jaime, pero en el enfrentamiento entre los dos, Jaime tuvo que disparar al bandido, muriendo éste en el acto. Jaime tuvo que huir a la montaña, al ser perseguido tanto por la banda de el zurdo como por la justicia.
El bandolero comenzó su vida de asaltos y robos, ocupando una parte de la zona montañosa de Alicante , Murcia y Albacete.
Durante la invasión napoleónica de la Península, 1808-1814, lucho contra los franceses , comenzando la implicación política de sus acciones y gracias a este hecho fue absuelto de sus deudas contraídas con la justicia y retornó a la vida civil. Empujado por el hambre volvió de nuevo al monte. Durante el Trienio Liberal fue atraído por las causas realistas y con la proclamación de Fernando VII, se convirtió en un verdadero héroe.
Pero fue la promesa de un indulto lo que le llevó al bandolero a colaborar, promesa que no sólo fue incumplida sino que acabó en traición . Fue detenido en Murcia en 1824 y ejecutado el 5 de julio, en la plaza de Santo Domingo. Ejecutado en la horca, su cuerpo fue mutilado y descuartizado en cinco partes y expuestos sus trozos en distintos lugares donde había cometido sus fechorías, para que la gente tuviera constancia del hecho y no lo mitificara. La cabeza fue expuesta públicamente en su pueblo natal; Crevillent.
Jaime el Barbudo se ha convertido en un verdadero mito histórico, personaje que entremezcla la leyenda con la realidad , su vida y obra han sido difundidas en diversas publicaciones, destacando las obras Jaume el Barbut o sea la sierra de Crevillent de Ramón López Soler (1832), Jaime el Barbudo o los Bandidos de Crevillente de Francisco de Sales Mayo (1868) o Jaime Alfonso el Barbudo, el más valiente de los bandidos españoles de Florencio Luis Parreño, incluso llevando su vida al teatro con la obra de Sixto Camara, Jaime el Barbudo y la Cámara Ardiente, incluso en la literatura europea encontramos referencias a Jaime el Barbudo, como Lord Carnarvon, abuelo del que sería mecenas del arqueólogo Howard Carter, donde narra sus viajes por España, describiendo al personaje Jaime el Barbudo, como un firme defensor de la causa absolutista.
Hay muchas anécdotas relacionadas con la figura de Jaume el Barbut, como cuando visito estas tierras el Barón Taylor, ayudante de campo del General de Orsay en la Guerra de Independencia, se encontró con el Barbudo, éste, a cambio de un precio razonable le dio su escolta y protección durante varios días y cuando se despidieron, como recuerdo y como si de dos grandes generales de tratara, se intercambiaron las armas, de esta forma en la Biblioteca del Barón Taylor en Paris, estuvo colgado durante muchos años el trabuco de Jaume el Barbut.